En esta edición se colocaron transmisores satelitales en 16 ejemplares para monitorear los viajes de estos grandes mamíferos por el océano.

La ballena franca austral es una especie migratoria que en sus viajes anuales cubre largas distancias, a veces de miles de kilómetros, entre las zonas donde se alimenta y las zonas donde cría. Con tecnología de vanguardia, el proyecto “Siguiendo Ballenas” busca obtener información clave sobre esta especie y sus ciclos de vida para promover medidas para su conservación. El proyecto se realiza a partir de la articulación de esfuerzos de organizaciones gubernamentales, de la sociedad civil e instituciones académicas, y acaba de lanzar su octava temporada de estudios que se desarrollará durante 2023 y 2024.
Durante el mes de octubre se equiparon 16 ballenas francas australes con transmisores satelitales de última generación en el Golfo Nuevo, Península Valdés, Chubut. Transcurrido un tiempo, que puede variar entre días y meses, los dispositivos se desprenderán sin haber afectado su salud ni su comportamiento y los resultados del monitoreo serán clave para la conservación de esta especie emblemática.
En esta edición el proyecto implementó nuevas tecnologías: cuatro de los transmisores utilizados fueron producidos con una nueva generación de componentes electrónicos y se espera que estos transmisores reemplacen, en los próximos años, los utilizados actualmente. El uso de nuevas tecnologías en las ballenas francas de Península Valdés contribuirá con el desarrollo de mejores transmisores para ballenas a escala global.
Este año las ballenas monitoreadas fueron identificadas con nombres de dioses y diosas griegas. Fueron instrumentadas 15 hembras adultas acompañadas con sus crías, como es el caso de Atenea, Perséfone, Iris y Calliope, y solo un individuo solitario juvenil, quien fue nombrado Zeus.
El seguimiento informará sobre su localización con una frecuencia de varias posiciones al día. Luego, el análisis de estos datos permitirá saber el modo en que utilizan los diversos ambientes marinos, sus movimientos en las áreas de reproducción, si se trasladan o se están alimentando. Los recorridos se podrán seguir diariamente en el sitio www.siguiendoballenas.org.

Una década de estudios


Cuando finalice la temporada actual de seguimiento, el proyecto, lanzado en 2014, habrá logrado componer la historia de las travesías de 102 ballenas monitoreadas satelitalmente.
En Península Valdés las ballenas son estudiadas desde 1971 y los seguimientos satelitales actuales permiten conocer más específicamente cómo utilizan el Atlántico Sudoccidental y los mares subantárticos durante sus viajes en búsqueda de alimento y así localizar ambientes clave para su ciclo de vida, sustentar la importancia de las Áreas Marinas Protegidas y elaborar recomendaciones para regular actividades humanas -como las pesqueras, petroleras y de transporte naviero- que podrían impactarlas.
En estos casi 10 años de estudios se realizaron grandes hallazgos. Por ejemplo, se identificaron las áreas y distancias recorridas en un viaje migratorio completo de una ballena solitaria llamada Papillón en 2014 y de otra madre con cría llamada Electra en 2022. También se logró conocer las diferencias del viaje migratorio de Antares/Atrevida, una misma ballena en dos momentos diferentes de su ciclo de vida (2015 y 2021) -una vez siendo madre y otra sin cría.
Mediante el análisis de las posiciones de cada uno de los individuos instrumentados durante estos casi 10 años de proyecto, el becario doctoral Santiago Fernández, perteneciente al Laboratorio de Mamíferos Marinos del Centro para el Estudio de Sistemas Marinos (CESIMAR -CONICET), estudia la ecología comportamental de las ballenas franca austral dentro de los golfos norpatagónicos. “En mi tesis doctoral, describo en detalle los patrones de movimiento de los distintos grupos de ballenas e intento comprender cómo utilizan estos golfos. Además, mi estudio abarca la observación de cambios en los comportamientos de las ballenas justo antes de comenzar su migración a las áreas de alimentación. Tanto mi beca en el CONICET, como mi participación en este proyecto, proporcionará una visión amplia del comportamiento de estas ballenas en un contexto crucial de su ciclo de vida”.
Cabe destacar que también en el marco del proyecto “Siguiendo las ballenas”, se descubrió que muchos individuos utilizan distintas áreas de alimentación a lo largo de los años, subrayando la importancia de coordinar estrategias regionales para proteger las ballenas en todo su rango migratorio.

Acerca del Proyecto


El proyecto “Siguiendo Ballenas” es el resultado del trabajo colaborativo entre varias instituciones de Argentina, Brasil, Dinamarca y Estados Unidos: el Laboratorio de Mamíferos Marinos del Centro para el Estudio de Sistemas Marinos (CESIMAR-CENPAT-CONICET), el Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos Almirante Storni (CIMAS-CONICET), la Escuela de Ciencias Marinas (ESCiMar) de la Universidad Nacional del Comahue, la Fundación Patagonia Natural, el Instituto Aqualie, el Instituto de Conservación de Ballenas (ICB), Marine Ecology and Telemetry Research y National Oceanic and Atmospheric Administration de Estados Unidos, el Programa de Monitoreo Sanitario Ballena Franca Austral, University of California Davis – Wildlife Health Center y Wildlife Conservation Society Argentina (WCS), investigadores del Greenland Institute of Natural Resources de Dinamarca, el fabricante de transmisores Wildlife Computers, y el experimentado capitán Federico Arribere.
El proyecto cuenta con el financiamiento de organizaciones de Argentina, Brasil y Estados Unidos, sobre todo para el desarrollo de la tecnología utilizada en los dispositivos. Los aprendizajes de este proyecto podrán ser aplicados en diversas poblaciones de ballenas críticamente amenazadas alrededor del mundo.
Cuenta además con el aval de la Comisión Ballenera Internacional a través del Plan de Manejo y Conservación de la Ballena Franca del Atlantico Sudocidental, del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Argentina, de las provincias de Chubut y Río Negro y de la Prefectura Naval Argentina. Recibe aportes de información y fotos de integrantes de la Asociación de Guías Balleneros y la comunidad de Puerto Pirámides, y de la Asociación de Prestadores de Servicios Náuticos del Municipio de San Antonio Oeste.