Por la fecha 15 del Torneo Clausura, Boca Juniors superó a River Plate por 2 a 0, con goles de Exequiel “Changuito” Zeballos y Miguel Merentiel, y selló su clasificación a los octavos de final del torneo y su pasaje directo a la Copa Libertadores 2026.
Con un Zeballos inspirado, Boca tomó el control del partido y rompió el cero en el último minuto del primer tiempo: el “Changuito” aprovechó un rebote de Franco Armani y empujó la pelota al fondo del arco para desatar la euforia en una Bombonera colmada.
En el complemento, el equipo de Claudio Úbeda no bajó la intensidad. Apenas iniciado el segundo tiempo, Zeballos desbordó por derecha, eludió a Portillo y asistió con precisión a Merentiel, que solo tuvo que empujarla para marcar el 2-0 definitivo. El uruguayo selló un triunfo que tuvo todos los condimentos del Superclásico: entrega, intensidad y emoción.

River, golpeado anímicamente y condicionado por las amonestaciones —sumó siete tarjetas amarillas—, intentó reaccionar con los ingresos de Borja, Quintero y Galoppo, pero no logró romper el orden defensivo de un Boca que se mostró sólido, concentrado y eficaz. Marchesín, cuando fue exigido, respondió con seguridad.
Sobre el final, el VAR anuló un penal que había sido cobrado a favor del Xeneize, pero el resultado ya no corría peligro. Con el pitazo final, La Bombonera explotó en una fiesta azul y oro: cánticos, bengalas y un grito unánime que celebró un triunfo que trasciende el resultado.

Con este resultado, Boca no solo se quedó con el Superclásico del fútbol argentino, sino que también aseguró su clasificación a la Copa Libertadores 2026.




